Qué ocurrió

El análisis sostiene que los debates sobre la IA y la economía a menudo confunden los efectos cíclicos a corto plazo con los efectos de crecimiento a largo plazo. La IA puede actuar como un shock de demanda en el corto plazo, mientras que potencialmente impulsa una revolución de la productividad en un horizonte más largo.

En Estados Unidos, el auge de la IA ha desplazado a la economía de un 'aterrizaje suave' hacia un escenario de 'sin aterrizaje', con un fuerte gasto de capital y efectos de riqueza bursátil que sostienen el crecimiento. En China, la contribución de la IA ha sido más estructural, reflejándose en datos específicos de inversión y producción, pero el crecimiento total del PIB no se ha acelerado claramente.

En cuanto a la productividad, el artículo señala que existe un amplio consenso en que la IA debería, con el tiempo, elevar la productividad total de los factores, pero hay un fuerte desacuerdo sobre los plazos y la magnitud. Las estimaciones optimistas prevén un aumento de la PTF de alrededor del 30% en una década, mientras que los pronósticos más conservadores sitúan la ganancia por debajo del 1%.

Por qué importa

El marco importa porque las respuestas de política difieren según si la IA se trata como un estímulo cíclico o como un motor de crecimiento a largo plazo. Confundir ambos puede llevar a un juicio erróneo sobre la inflación, las tasas de interés y la sostenibilidad del crecimiento.

El análisis también señala una posible brecha: la demanda impulsada por la inversión en IA podría no transformarse automáticamente en crecimiento impulsado por la productividad. Si esa transición falla, las economías podrían enfrentar volatilidad en la inversión en IA sin las ganancias de productividad que la compensen.

Datos clave

En 2025, el gasto de capital en IA de Estados Unidos creció de forma explosiva y ayudó a evitar que la economía sufriera una desaceleración significativa.

En China, la inversión en servicios de información creció un 28.4% en 2025; la inversión en la industria de alta tecnología aumentó un 4.5% interanual entre enero y mayo de 2026.

Las exportaciones netas de China en 2025 aportaron 1.5 puntos porcentuales al crecimiento nominal del PIB, la tasa de contribución más alta desde 1997.

Las proyecciones optimistas indican que la IA podría elevar la PTF de Estados Unidos en aproximadamente un 30% en diez años, mientras que las proyecciones conservadoras sitúan la ganancia por debajo del 1%.

Qué observar a continuación

Observar si el gasto de capital masivo en IA en Estados Unidos genera un sobrecalentamiento o una corrección brusca, y cómo equilibra la Reserva Federal la inflación impulsada por la IA frente a las señales de debilitamiento del empleo y el consumo.

Observar si la inversión y las exportaciones relacionadas con la IA en China pueden compensar el lastre de sectores tradicionales como el inmobiliario y la infraestructura, y si la adopción de la IA finalmente eleva la productividad medida.

Observar los efectos distributivos de la IA, especialmente el desplazamiento laboral y la participación de los ingresos del trabajo, a medida que la tecnología se difunde bajo las limitaciones de tiempo, las barreras tecnológicas globales y la transición económica interna.

Fuentes