Qué ocurrió

Wang Guanqiao, gestor del fondo Boshi Yuyi Flexible Allocation, sostiene que el sector de la IA podría entrar en una fase de mayor volatilidad, ya que las expectativas del mercado apuntan a que el gasto de capital en IA en Estados Unidos podría alcanzar los $1.2 trillion en 2027, y cualquier insuficiencia en la generación de ingresos por IA podría presionar las valoraciones.

Ha reducido las posiciones en acciones tecnológicas de su cartera, desplazándose hacia acciones de valor infravaloradas en industrias tradicionales como maquinaria de construcción, cemento y fertilizantes compuestos, que considera 'buenos negocios subestimados' con un riesgo a la baja limitado y potencial de recuperación cíclica.

Wang subraya un enfoque de inversión disciplinado: priorizar la tasa de acierto sobre las probabilidades, mantener un margen de seguridad del 30% frente a caídas, y buscar que las acciones seleccionadas dupliquen su valor en tres años.

Por qué importa

La estrategia de Wang pone de relieve una divergencia creciente en los mercados: mientras las acciones tecnológicas registran una alta rotación y volatilidad, los activos generadores de flujo de caja con valoraciones bajas y rendimientos por dividendo del 4-5% podrían estar infravalorados, especialmente cuando los rendimientos de los bonos del gobierno a diez años rondan el 1.7%.

Sus movimientos a contracorriente —recortar la exposición a renta variable a principios de 2024 y reducir las posiciones tecnológicas en el segundo trimestre de 2026— subrayan la importancia de la gestión del riesgo y de evitar la pérdida permanente de capital en tiempos de incertidumbre.

El enfoque en la 'internacionalización de la manufactura china' y en sectores ricos en flujo de caja sugiere que las oportunidades ajenas a la IA podrían ofrecer un alfa singular, distinto del beta tecnológico global.

Datos clave

Wang ha gestionado el fondo Boshi Yuyi durante tres años, manteniendo una tasa de acierto en la selección de acciones del 55-60%.

Su cartera suele contener entre 15 y 20 acciones, con una relación precio-beneficio promedio de 15 a 20 veces.

Redujo las posiciones en renta variable del 80% al 40% en el primer semestre de 2024, y luego incorporó bonos convertibles y acciones infravaloradas en agosto de 2024.

En el segundo trimestre de 2026, recortó a la mitad las posiciones en acciones tecnológicas respecto al nivel anterior, mientras mantenía la exposición total a renta variable por encima del 80%.

Favorece rendimientos por dividendo del 4-5% en sectores como seguros, materiales de construcción, químicos y metales no ferrosos.

Qué observar a continuación

Vigilar si el crecimiento del gasto de capital en IA cumple con las expectativas de ingresos; cualquier decepción podría desencadenar contracciones de valoración en el sector.

Estar atentos a la continuidad de los flujos hacia activos generadores de flujo de caja mientras los rendimientos de renta fija se mantengan bajos, lo que podría elevar los niveles de valoración de las acciones de alto dividendo.

Observar si la 'internacionalización de la manufactura china' se consolida como una tendencia sostenida, generando oportunidades en bienes de consumo, bienes de capital y nuevas energías.

Fuentes