Qué ocurrió
El mercado de acciones A ha mantenido recientemente un patrón de consolidación con oscilaciones, y el volumen de negociación ha retrocedido desde su máximo reciente hasta situarse en torno a los 2 billones de yuanes, mostrando un marcado rasgo de contracción del volumen.
Varias casas de bolsa han publicado informes estratégicos en los que consideran que el soporte en la parte baja del mercado se ha reforzado, que el margen de caída es limitado, y que la segunda mitad de septiembre podría convertirse en una ventana temporal clave para un rebote.
Las instituciones señalan que el entusiasmo negociador en el sector tecnológico se está enfriando, aunque los beneficios siguen mejorando, por lo que la inversión orientada al ciclo expansivo podría recuperar protagonismo; en cuanto a la asignación de cartera, recomiendan prestar atención a los segmentos con mayor dinamismo.
Por qué importa
La consolidación con bajo volumen del mercado podría estar acercándose a su fin, y si el rebote llega según lo previsto entre mediados y finales de septiembre, los inversores podrían encontrar una oportunidad para posicionarse.
Las instituciones coinciden en general en que el margen de caída del mercado de acciones A es limitado y en que el soporte en la parte baja se ha reforzado, lo que contribuye a estabilizar la confianza del mercado.
La recomendación de asignación se orienta hacia la inversión en sectores de ciclo expansivo y una cartera equilibrada, lo que podría influir en el estilo del mercado y en la rotación sectorial en el futuro.
Datos clave
El volumen de negociación de las acciones A ha retrocedido desde su máximo reciente de 3,5 billones de yuanes hasta un rango central de 2 billones de yuanes.
Quedan solo 14 jornadas bursátiles antes de la ventana previa a las vacaciones, un periodo afectado por el efecto de contracción del volumen propio de las fiestas.
Las instituciones consideran que, tras mediados de septiembre, el mercado podría entrar en una fase alcista más sólida.
Qué observar a continuación
Estar atentos a si el mercado logra un rebote con aumento de volumen entre mediados y finales de septiembre, así como a la digestión del hacinamiento en el sector tecnológico.
Seguir de cerca los cambios en el rendimiento de los bonos del Tesoro de EE. UU. y en las expectativas de subida de tipos, que podrían influir en el apetito por el riesgo a nivel global.
Observar la continuidad de la publicación de políticas de estabilización del crecimiento y la mejora de los beneficios reflejada en los informes semestrales.
