Qué ocurrió
El primer ministro canadiense Mark Carney dijo el jueves que Canadá está preparada para firmar un acuerdo comercial con Estados Unidos que beneficie a ambos países, al tiempo que subrayó que cualquier acuerdo debe ser estable y creíble. Hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa en Thunder Bay, Ontario.
Carney rechazó las afirmaciones del secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, y del secretario del Tesoro, Scott Bessent, de que Canadá abandonó las conversaciones por razones de política interna, señalando que los funcionarios designados de EE. UU. no son expertos en política canadiense y que Canadá siempre defenderá sus propios intereses.
También sugirió que Washington ha suavizado su postura desde que las conversaciones se rompieron el mes pasado, señalando que EE. UU. ya no insiste en exigencias relacionadas con el idioma y la cultura de Canadá. Poco después, el presidente Trump advirtió en Truth Social que la economía de Canadá colapsaría si lo trata como a un enemigo, y repitió su amenaza de aranceles elevados sobre los vehículos y las autopartes fabricados en Canadá.
Por qué es importante
Las declaraciones de Carney apuntan a un posible giro hacia la distensión en una disputa comercial que había parecido cerca de resolverse antes de que las conversaciones se rompieran. Su exigencia de garantías claras sobre los aranceles al acero, el aluminio y el sector automotriz pone de relieve el problema central de la previsibilidad para la industria canadiense.
La inmediata réplica de Trump subraya la sensibilidad política de las negociaciones. Con la amenaza de aranceles de hasta el 50% sobre los autos y autopartes canadienses asomando a comienzos del próximo año, lo que está en juego para la economía de Canadá sigue siendo considerable.
Datos clave
Carney dijo que Canadá está lista para un acuerdo comercial mutuamente beneficioso con EE. UU., pero solo si es estable y creíble.
Carney quiere garantías de que los aranceles acordados sobre el acero, el aluminio y los autos no se modificarán de manera arbitraria.
Trump advirtió que la economía de Canadá colapsará si lo trata como a un enemigo, tras su amenaza previa de aranceles de hasta el 50% sobre los autos y autopartes fabricados en Canadá.
Qué observar a continuación
Si Washington abandona formalmente las exigencias sobre idioma y cultura que, según Carney, ya han sido retiradas de la mesa.
Si los funcionarios canadienses y estadounidenses reanudan las conversaciones tras la declaración de disposición de Carney.
Si Trump cumple su amenaza arancelaria al comenzar el nuevo año en caso de no alcanzarse un acuerdo.
