Qué ocurrió
Los nuevos productos y servicios inevitablemente vienen acompañados de fracasos. Muchas ideas nacen y desaparecen antes de que un nuevo producto o servicio llegue a convertirse en un negocio real.
Numerosos proyectos que llegan a la etapa de prototipo terminan siendo archivados y nunca se comercializan.
Algunas empresas, como 3M, fomentan activamente el fracaso, entre otras cosas organizando "concursos de fracasos".
Por qué importa
Si las organizaciones recompensan a las personas principalmente por no cometer errores, pueden desalentar la toma de riesgos que resulta esencial para la innovación.
Dado que el fracaso es una parte normal de convertir ideas en nuevos productos y servicios, aceptarlo puede ayudar a preservar el potencial de innovación en lugar de cortar de raíz direcciones prometedoras.
Datos clave
El fracaso es inevitable al perseguir nuevos productos y servicios.
Muchas ideas surgen y desaparecen antes de convertirse en nuevos negocios.
Algunos proyectos avanzan hasta la etapa de prototipo, pero luego son abandonados.
Se cita a 3M como una empresa que fomenta activamente el fracaso, por ejemplo mediante concursos de fracasos.
Qué observar a continuación
Si más empresas adoptarán prácticas de evaluación que acepten el fracaso como parte del proceso de innovación.
Cómo equilibran las culturas corporativas el deseo de evitar errores con la necesidad de permitir la experimentación.
