Qué ocurrió
La consultora Adaptavist encuestó a trabajadores de oficina y descubrió que el 65% de los encuestados suele añorar los días antes de que la IA se generalizara.
La investigación también revela un patrón llamativo: las personas dedican más tiempo a corregir o limpiar los resultados de la IA que el tiempo que la tecnología realmente les ahorra.
Por qué importa
Si los trabajadores del conocimiento dedican más horas a corregir los resultados de la IA que las que ganan gracias a la automatización, el prometido aumento de productividad de la IA podría ser en gran medida ilusorio en el trabajo de oficina cotidiano.
Este sentimiento podría llevar a las organizaciones a replantearse cómo implementan las herramientas de IA, favoreciendo quizá aplicaciones más acotadas y mejor supervisadas en lugar de una adopción generalizada.
Datos clave
La encuesta fue realizada por la consultora Adaptavist y estuvo dirigida a trabajadores de oficina.
El 65% de los encuestados afirmó que con frecuencia añora la época previa a la generalización de la IA.
El estudio encontró que el trabajo de corrección posterior a la IA lleva más tiempo del que la IA ahorra.
Qué observar a continuación
Habrá que observar si las empresas empiezan a medir los costes ocultos de la IA, como el tiempo que los empleados dedican a revisar y corregir resultados, antes de ampliar sus iniciativas de IA.
Las futuras versiones de las herramientas de IA podrían necesitar centrarse en reducir errores y facilitar la corrección para recuperar la confianza de los trabajadores escépticos.
